Obligaciones de Cuerpo Cierto vs. Obligaciones de Género

1. Obligaciones de Cuerpo Cierto

Obligación de especie o cuerpo cierto es aquella en que se debe  determinadamente un individuo de una clase determinada.
La obligación se caracteriza porque se debe un individuo perfectamente singularizado: el cuadro al óleo “Los Girasoles” pintado por Vincent Van Gogh.

 

 

Obligación de especie o cuerpo cierto es, pues, aquella en que el objeto de la prestación es una cosa determinada por sus caracteres propios que la distinguen de todas las demás, incluso de las de su mismo género o especie.

Para que sea válido el pago efectuado por un obligado en una obligación de dar un cuerpo cierto, es menester que le paga sea dueño de la cosa pagada, o la pague con el consentimiento del dueño. (Artos. 2012 y 2025 C).

1.1 El carácter exclusivo de la cosa debida, produce los Efectos siguientes:   

A.  Cumplimiento de la Obligación: La intención de las partes, al precisar en detalle el objeto debido, es que la obligación se satisfaga mediante la prestación precisamente de ese objeto y no otro.
Por este motivo, no podrá el acreedor reclamar otra cosa, ni el deudor pretender que el acreedor reciba una diversa de la que se debe, ni aún bajo pretexto de ser igual o mayor su valor. (Arto. 2019 C).

B. Obligación de Conservación: El deudor debe cumplir la obligación dando la cosa que precisamente debe, y por ello, debe conservarla “con la diligencia propia de un padre de familia”. (Arto. 1845 C)

De esta manera, tratándose de un cuerpo cierto, hay 3 obligaciones distintas contenidas en la de dar: (a) la de dar propiamente dicha (tiene por objeto transferir el dominio o constituir un derecho real, nace de un título traslaticio de dominio y demás derechos reales), (b) la de entregar (físicamente) la especie debida, y para que ello sea posible, (c) conservarla hasta la entrega.

 

Por ejemplo, si una persona se obliga a vender un inmueble dentro de un plazo determinado, estará obligado a dar (transmitir) el bien raíz en Escritura Pública; debe entregar materialmente el inmueble, y, finalmente, conservarlo hasta ese momento.
C. Pérdida de la cosa debida en las obligaciones de cuerpo cierto: res perit creditori

 

La pérdida de la cosa que se debe hace imposible el cumplimiento de las obligaciones de cuerpo cierto.
La pérdida del cuerpo cierto por caso fortuito, antes de haberse constituido el deudor en mora, libera a éste de la obligación, o dicho de otra manera, la obligación se extingue: “La obligación, sea de dar (…) se extingue sin responsabilidad de daños y perjuicios, cuando la prestación que forma la materia de ella viene a ser física o legalmente imposible” (Arto.2164 C). “La cosa cierta y determinada que debía darse, sólo se entenderá que ha perecido, en el caso que se haya destruido completamente o que se haya puesto fuera del comercio, o que se haya perdido de modo que no se sepa de su existencia.” (Arto. 2165 C).

 

Si el cuerpo cierto se deteriora sin hecho o culpa del deudor, el acreedor debe recibirlo en el estado en que se halle (Arto. 2026 C).

Por el contrario, “si la cosa cierta o determinada perece por culpa o durante la mora del deudor, la obligación de éste subsiste, pero varía de objeto; el deudor es obligado al precio y a los daños y perjuicios.” (Arto. 2166 C).

2. Obligaciones de Género

Obligaciones de género son aquellas en que se debe indeterminadamente un individuo de una clase o género determinado” (Arto. 1921 C).

 

En estos casos, un deudor puede obligarse a entregar 250 botellas de ron Flor de Caña negro.

 

 


En las obligaciones de género exista absoluta indeterminación, porque ello se traduciría en la ausencia de objeto, y nulidad absoluta de la obligación. No basta con que se determine la clase o género de la cosa debida, se requiere además que la cantidad sea determinada o determinable.

En cuanto a la calidad de la cosa genérica, el Arto. 2020 C. dispone que “cuando la obligación consista en entregar una cosa indeterminada o genérica, cuya calidad y circunstancias no se hubieren expresado, el acreedor no podrá exigir la de la calidad superior, ni el deudor entregar la de la inferior.”

2.1 Efectos de las Obligaciones Genéricas:

La obligación de género es normalmente fungible; puede darse una u
otra especie, mientras quede comprendida en el género debido.
Por tal razón, sus efectos son contrarios a los producidos por las obligaciones de cuerpo cierto:

A. Cumplimiento de la Obligación:

En la obligación de cuerpo cierto, sólo puede cumplirse entregando la especie debida. En la de género no hay cosas determinadamente debidas.

Por ello, para cumplirla debe procederse a la especificación, o sea, a la elección entre los individuos del género de aquellos que deben entregarse al acreedor.

La elección es del deudor, a menos que expresamente se haya estipulado lo contrario.

“En la obligación de género, el acreedor no puede pedir determinadamente ningún individuo” (Arto. 1922 C, primera parte).

El deudor puede entregar cualquier individuo del género, pero con una limitación que le coloca la ley: debe ser “de una calidad a lo menos mediana” (Art. 1922, parte final).

 

B.

No hay obligación de conservación
Conforme la parte final del Arto. 1923 C, y en relación a las cosas del género debido, “el acreedor no puede oponerse a que el deudor las enajene o destruya, mientras subsistan otras para el cumplimiento de lo que debe“.

El deudor puede realizar, en consecuencia, toda clase de actos jurídicos y materiales respecto de las cosas del mismo género que posea.

C. No existe pérdida de la cosa debida: genus non perit

De conformidad con el Arto. 1923C : “
La pérdida de algunas cosas del género no extingue la obligación, y el acreedor no puede oponerse a que el deudor las enajene o
destruya, mientras subsistan otras para el cumplimiento de lo que debe
“.

 

De la misma manera, el Arto. 2175 C establece que, a diferencia de los efectos de la pérdida de la especie debida, “Las disposiciones precedentes no se extienden a las obligaciones de género o cantidad que perecen siempre para el deudor.”

De la solidaridad de los endosantes

En relación al párrafo tercero, del numeral 2º del arto. 1688 Pr, que dice literalmente: “Cuando el pagaré o vale a la orden endosado lo fuere bajo obligación de solidaridad del endosante, para dirigirse contra éste, no habrá necesidad de protesto ni del reconocimiento de las firmas de los anteriores endosantes.” tengo a bien informarles lo siguiente: Sigue leyendo